Miel
26La miel en perfumería sugiere un dulzor cálido y pegajoso, con un borde ceroso y floral. Rara vez procede de la colmena: los perfumistas construyen el efecto con absoluto de cera de abeja y con moléculas aromáticas que evocan el dulzor dorado y ligeramente animal de la miel. Algunas versiones se inclinan hacia lo floral y casi a heno; otras son más oscuras, cercanas al tabaco o al caramelo. La miel redondea los bordes afilados y da a la vainilla, al ámbar y a las flores blancas un cuerpo rico y brillante. En poca cantidad aporta una calidez soleada. En mucha se vuelve espesa y almibarada, y encaja con el frío y con las noches.
En esta gama se reparte por los tres niveles, sobre todo en el corazón, donde su dulzor ceroso une florales, especias y ámbar.
- Nota de salida
- 12 perfumes
- Nota de corazón
- 16 perfumes
- Nota de fondo
- 10 perfumes

